El presidente de la Confederación Nacional Agraria (CNA), Antolin Huáscar Flores, sostuvo que el denominado 1er Encuentro Nacional Agrario que organizó el gobierno hoy jueves 2 de agosto, no fue lo que se esperaba. “La CNA dudo mucho de asistir a ese vento, pero en consulta con las bases, decidimos asistir, sin embargo no fue lo que los agricultores realmente esperábamos, más pareció una fiesta de cumpleaños o una fiesta social. No hubo ninguna exposición de ideas por parte de los gremios y así no se contribuye a solucionar la grave crisis que atraviesa la agricultura del país”, precisó.
“Sin duda esta este evento fue una respuesta del gobierno al Paro Nacional Agrario del 11 y 12 de julio, paro que fue convocado por la CNA y otros gremios hermanos del sector agrario, quienes demandábamos financiamiento y crédito, que se asignen recursos para atender la emergencia agraria; y el gobierno sólo atinó a destinar migajas para algunos sectores”, indicó.
“Los campesinos exigimos mejores condiciones para la producción de alimentos y defensa de la producción nacional; pero el gobierno persiste en un TLC que destruirá nuestra agricultura. La reciente rebaja de los aranceles al trigo profundiza el subsidio del campo a la ciudad y sólo favorece a los poderosos importadores del trigo, es una muestra de que el gobierno persiste en una política económica que perjudica a los productores de la pequeña agricultura y beneficia a unos cuantos poderosos empresarios, es por eso que en medio de esta coyuntura, vemos que el gobierno no tiene una clara política agraria”, agregó.
En ese sentido dijo que ahora que el gobierno está promocionando el Pacto Social, debería tener en cuenta también a los agricultores. “La CNA representa a los pequeños y medianos agricultores del pías y aún no hemos sido convocados para exponer nuestras ideas en el denominado Pacto Social, esperamos que el Gobierno nos tome en cuenta, pues los hombres y mujeres de campo somos un importante sector en la economía del Perú”, sostuvo.
De otro lado Antolin Huascar dijo sentir “rabia y tristeza”, al ver como se utilizaron a funcionarios y recursos del Estado para movilizar y manipular a los productores y campesinos, apelando al viejo estilo del clientelaje político. “Este encuentro pretendió seguir ocultando la pobreza que sufren nuestras comunidades campesinas, y que contradicen las cifras del supuesto crecimiento económico que no llega al bolsillo de los pobres del campo y la ciudad”, expresó. |