Cada 18 de mayo conmemoramos la lucha emancipatoria de Tupac Amaru II y Micaela Bastidas, lideres históricos de la rebelión indígena más importante contra el sistema de explotación impuesto por la Corona Española. Recordamos, también, el cruel exterminio de su familia, en un intento de borrar la memoria de resistencia de nuestros pueblos.
Desde la Confederación Nacional Agraria (CNA), honramos y reivindicamos el legado de Tupac Amaru y Micaela Bastidas, cuya lucha continúa viva en la memoria ancestral y en la resistencia cotidiana de los pueblos indígenas y originarios del Perú.
A más de dos siglos de esta revolución, nuestros pueblos siguen enfrentando profundas desigualdades, exclusión histórica y múltiples formas de violencia ejercidas desde el Estado y los poderes económicos.
Asimismo, reivindicamos la memoria de Micaela Bastidas, mujer indígena y lideresa revolucionaria, cuyo papel fue fundamental en la organización y conducción de la lucha emancipatoria. Su ejemplo continúa inspirando la resistencia y liderazgo de las
mujeres indígenas del Perú.
Esta fecha nos convoca no solo a recordar, sino también a reflexionar sobre el rol fundamental de los pueblos y mujeres indigenas agricultoras(es) que, con nuestro trabajo, sostenemos la alimentación del país y defendemos la vida frente al saqueo de nuestra Madre Naturaleza. Somos la primera línea de resistencia frente a un modelo que amenaza nuestros territorios.
Desde la CNA, reconocemos que el legado de Tupac Amaru Il y Micaela Bastidas persiste en cada comunidad que lucha por justicia, dignidad y autodeterminación. Persiste en la defensa de nuestros territorios, en la exigencia de derechos colectivos, en la preservación de nuestras culturas y en la construcción de un país verdaderamente intercultural y democrático.
¡Eterno reconocimiento a la memoria de Tupac Amaru Il y Micaela Bastidas!
¡Vivan los pueblos indígenas organizados, por justicia y dignidad!