¡BAGUA VIVE EN LA MEMORIA DENUESTROS PUEBLOS INDIGENAS!


A 17 años de la masacre.

Cada 5 de junio, conmemoramos los trágicos sucesos de Bagua, donde hermanos y hermanas indigenas amazónicos fueron asesinados mientras defendian sus territorios, sus derechos colectivos y sus modos de vida frente a políticas que favorecian el ingreso de intereses económicos sobre territoriosancestrales.

Lo ocurrido en Bagua no fue un hecho aislado. Apenas cuarenta años antes, la Reforma Agraria habia significado el reconocimiento de la existencia de los pueblos indigenas u originarios de la Amazonía y de sus derechos sobre los territorios que ancestralmente habitan. Sin embargo, los acontecimientos de 2009 evidenciaron que las practicas históricas de despojo y saqueo continúan vigentes. Ya no bajo el dominio colonial, sino mediante una República que aún continúa siendo racista, clasista y colonial con nuestros pueblos indígenas andinos y amazónicos.

Un genocidio silencioso que aún continúa presente. Los pueblos indígenas seguimos enfrentando múltiples amenazas, en un contexto donde el poder económico de grandes empresas y la presión de intereses políticos-criminales continúan promoviendo modelos de desarrollo basados en el extractivismo y la explotación indiscriminada de nuestros territorios.

Por ello, Bagua constituye un hito fundamental en la memoria y en la historia del movimiento indígena del Perú. La sangre derramada por nuestros hermanos y hermanas fortaleció la unidad de los pueblos indígenas, campesinos y originarios, contribuyendo a consolidar espacios de articulación como el Pacto de Unidad, integrado por la AIDESEP, CNA, CCP, ONAMIAP, FENMUCARINAP, CUNARC y otras organizaciones representativas del país.

Gracias a esta unidad, hemos logrado enfrentar y resistir diversas iniciativas impulsadas desde el Ejecutivo y el Legislativo que pretendían vulnerar nuestros derechos colectivos. Desde la Confederación Nacional Agraria, estando a puertas de un nuevo proceso electoral, hacemos un llamado a los pueblos del Perú a votar con memoria histórica y dignidad. Bagua nos recuerda las consecuencias de elegir autoridades que gobiernan de espaldas a los pueblos y favorecen intereses ajenos al Buen Vivir de los pueblos indígenas.

La herida de Bagua aún no ha cicatrizado. Por ello, seguimos fortaleciendo la unidad entre pueblos indigenas u originarios amazónicos, andinos y costeros, convencidos de que solo la organización y la solidaridad nos permitirán construir un país
prfundamente plurinacional y verdaderamente justo.

¡Bagua vive en la memoria de los pueblos!
iVivan las comunidades nativas y campesinas!