La Agricultura Familiar Indígena en tiempos de Coronavirus es imprescindible


Un sector históricamente maltratado, invisibilizado y excluido hoy se convierte  en la pieza fundamental para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria de nuestro país, a través de la producción segura de alimentos y en cantidades suficientes para toda nuestra población. Nuestros campesinos y campesinas, una vez más y como siempre lo han hecho, demuestran que su trabajo (nunca lo suficientemente bien reconocido) resulta vital para sostener a nuestro país, sobre todo en momentos de crisis. Y es que «sin comida, el mundo no existe».

Antolín Huáscar, presidente de la CNA: «El esfuerzo que hacen las mujeres y los hombres del campo es vital, pero lamentablemente poco o nada valorado por el gobierno.  Es fundamental que tengamos un tejido agrícola y ganadero importante en nuestra sociedad que nos permita enfrentarnos con mayor resiliencia  a cualquier crisis, incluida la crisis que estamos atravesando ahora”

Lucinda QuispeAlaya, representante de la Federación Agraria de Junín: “En nombre de la pobreza nos han impuesto un modelo económico donde su libre mercado lo único que nos ha generado es mayor pobreza. Nuestros productos no tienen un valor real, por ejemplo la papa nos compran a 30 o 50 céntimos el kilo, pero ese mismo kilo lo venden a un sol o tres soles. Ahora con la crisis el precio se ha disparado aún más. Este mercado no reconoce el verdadero costo de  producción de nuestros productos, descapitalizando así nuestra escasa economía”.

“Hemos tomado conocimiento del comunicado emitido por el Ministerio de Agricultura el día de ayer, donde se menciona que con el fin de asegurar la adquisición, producción y abastecimiento de alimentos se permitirá la circulación de personal indispensable para el funcionamiento del sector agrícola , sin embargo el día de hoy fuimos testigos de cómo personal de la Policía restringía el pase de camiones que contenían productos de primera necesidad. Urge  que el Minagri se comprometa a garantizar la producción y el abastecimiento de productos en condiciones de equidad, priorizando sobre todo la salud e integridad de los agricultores y del campo”, agregó Antolín Huáscar.

Desde la CNA y nuestras federaciones regionales hacemos un urgente llamado al Gobierno para  evitar pérdidas en nuestras chacras y en la producción agropecuaria en general en un momento tan crítico como el que estamos afrontando. Urgen medidas para garantizar que la Policía nacional y las Fuerzas Armadas garanticen una ágil circulación de nuestros productos hacia los mercados de abasto, a fin de evitar una carencia de alimentos que, además de contribuir al caos social, solo beneficiará a los especuladores. Nuestros agricultores y agricultoras, con no poco esfuerzo, le están asegurando a nuestra población los mismos precios para sus productos, por lo que bien haría el Ejecutivo en adquirir directamente a los pequeños agricultores su producción para destinarla rápidamente a los hogares más necesitados, en lugar de distribuir un dinero que quizá no sea destinado para su seguridad alimentaria.

Asimismo, exigimos al MINAGRI, al MINSA y a los Gobiernos Regionales una constante supervisión en el ámbito rural para evitar que nuestros hermanos y hermanas agricultores sean víctimas del coronavirus como consecuencia de su sacrificada labor, y para evitar el brote de plagas agrícolas.  Que esta experiencia sirva para que se priorice políticas a favor de la Agricultura Familiar Indígena y los derechos de los Pueblos Indígenas, cuyo modo de vida es la solución a los problemas alimentarios.

Lima, 17 de Marzo de 2020